
Toda vida humana es un don de Dios, hecha a su imagen, y por eso rezamos por toda vida para que la humanidad aprecie a cada una de ellas. Para que cuidemos con dignidad y humildad los dones de quienes nos han sido confiados. No sabemos en qué momento Dios nos llamará a casa, pero es Su llamada.
Padre Eterno,
Venimos ante Ti, buscando tu sabiduría y tu misericordia. Ayúdanos a apreciar toda vida, a defender la vida y a nutrir la vida sabiendo que toda vida viene de Ti. Concédenos la fuerza y el valor para acompañar a los que necesitan ayuda, a los que necesitan orientación y a los que no pueden defenderse. Que nos dirijamos a Ti confiando siempre en Tu Santa Voluntad.
En el nombre de Tu Hijo, Jesús, oramos.
Amén